Wednesday, July 21, 2004

LOS ABORIGENES DE LA PAMPA

A principios de 1536, el "adelantado" Pedro de Mendoza llegó al Río de la Plata y en su orilla meridional fundó la ciudad de Santa María del Buen Ayre. ...

Para entonces ya había tomado contacto con los habitantes naturales de esa región: los pampas.

Eran individuos altos, delgados, bien formados a quienes los españoles llamaron pampas, palabra de origen quichua la lengua de los aborígenes del noroeste y de los incas, cuyo significado responde a las características geográficas de la zona (lugar llano y plano).

Su cultura es poco conocida, pero se sabe que era muy pobre.

La lengua que hablaban no se conserva y sólo fueron identificadas palabras sueltas, mezcladas con otros dialectos.

Cuando llegaron las misiones jesuíticas al sur de la Pcia. de Buenos Aires y la de los franciscanos en el sur de Córdoba se tuvo algún conocimiento de ellos.


TERRITORIO:

Los Pampas habitaban la zona comprendida entre el Atlántico y los ríos Salado y Desaguadero y desde el sur de las actuales ciudades de San Luis y río Cuarto hasta las sierras de Tandil y de la ventana. Eran nómades y vivían de la caza.

Cuando abandonaban un sitio, se llevaban los toldos que les servían como viviendas.

Manejaban con destreza la honda y las boleadoras, elementos con los que cazaban ñandúes y venados.

Sabían pescar con anzuelos y redes.

Usaban el arco y las flechas, las cuales solían arrojar con manojos de paja encendida.

Los pampas no cultivaban la tierra, y por este motivo no permanecían en un lugar fijo.

ALIMENTACIÓN:

Su alimento preferido era la carne del venado, pero también consumían grasa de pescado, raíces y frutos de la región.

Para cazar sus presas, caminaban leguas y leguas tras las por entonces abundantes manadas de venados de las pampas.

Pero todo cambió cuando los conquistadores españoles trajeron los primeros caballos.

Estos animales se reprodujeron con facilidad en la llanura y los pampas no tardaron en adoptarlos; aprendieron a domarlos y se convirtieron en excelentes jinetes.

A caballo se trasladaban de un lugar a otro, cazaban, dormían acostados sobre su lomo y cuando envejecía, su carne los alimentaba.

Con el cuero construían los toldos donde vivían y se fabricaban para proteger sus pies.

INDIOS Y BLANCOS:

Los pampas mantuvieron una relación inestable con los españoles.

Cuando es relación era pacífica, comerciaban intercambiando objetos de interés para unos y otros.

Pero el espíritu nómade de los indios no aceptaba la sumisión al conquistador.

Pronto reemplazaron el arco y la flecha por el caballo y la lanza para la guerra y, constituidos en malones, comenzaron a asolar las precarias aldeas de los blancos.

Del comercio con los blancos, el indio pampa obtenía principalmente cuchillos y algún otro objeto de metal, además de bebidas alcohólicas.

También mantenían intercambio comercial con las tribus aborígenes del oeste en especial los mapuches o araucanos, que llegaban desde el otro lado de la cordillera.

De ellos recibían mantas tejidas y objetos de plata. A cambio, los pampas entregaban ganado caballar y ovino.

ARAUCANIZACIÓN:

El contacto con un pueblo culturalmente superior, como eran los araucanos, hizo que los pampas sufrieran un proceso de araucanización.

O sea que adoptaron muchas de sus costumbres, creencias y tradiciones.

Con ellos formaron una gran nación indígena que llego a ser una terrible amenaza para los pueblos y ciudades fronterizos de la Pcia. de Buenos Aires.

Los araucanos los llamaban Puelches, voz Mapuche que quiere decir "gente del este".


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